Ferrocarriles de la India constituye el cordón umbilical de la nación; el principal transportador que mueve grandes masas de gente y transporta mercancías de flete esenciales.
Los Ferrocarriles de la India trans-porta 14 millones de pasajeros y mueve 1,5 millones de toneladas de flete diariamente. Es el mayor empleador comercial o de utilidad del mundo que emplea más de 1,6 millones de empleados. Atraviesa el largo y el ancho del país, y sus rutas cubren 63.940 km. En 2005, Ferrocarriles de la India poseía 2.16.717 vagones, 39.936 autocares y 7.339 locomotoras. Conduce 14.244 trenes diarios, incluyendo 8.002 trenes pasajero. Opera sendos trenes de larga distancia como sistemas suburbanos y locales.
Los ferrocarriles se introdujeron en la India por primera vez en 1853. Hasta 1947, el año de la Independencia de la India, el país llegó a tener 42 sistemas ferroviarios. En 1951, se nacionalizaron todos los sistemas como si fuera una sola entidad, lo cual convirtió a Ferrocarriles de la India la compañía con la red más grande en el mundo.
El primer tren se lanzó en la India el 22 de diciembre de 1851 y se utilizó para transportar material de construcción en la ciudad de Roorkee. El primer tren pasajero se inauguró el 16 de abril de 1853 entre Bori Bunder, Bombay (Mumbai) y Thana y cubrió una distancia de 21 millas (34 km). Lo tiraban tres locomotoras denominadas Sahib, Sindh y Sultan. Esto fue nacimiento formal de los Ferrocarriles de la India.
En 1895, India ya había comenzado a construir su propias locomotoras. Incluso envió en 1896, además de locomotoras, ingenieros para ayudar en la construcción de Ferrocarriles de Uganda.
En 1985, se acabó con las locomotoras de vapor y en su lugar entraron las de diesel y eléctricas. En 1995, fue computarizado completamente el sistema de reservas en trenes.
Los Ferrocarriles de la India es una compañía pública del Ministerio de Ferrocarriles del Gobierno de la India. La compañía está asesorada por una Junta que tiene siete miembros.
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MONZÓN Y OTROS POEMAS: SILVIA RODRÍGUEZ GONZÁLEZ CITA DE MAHATMA GANDHI
LA LUZ ESPIRITUAL DE MAHATMA GANDHI Y LA NO-VIOLENCIA VALENTÍN ALEJANDRO LADRA
LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL EN LA INDIA PABLO FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA
PEDRO ORDÓÑEZ DE CEBALLOS: UN VIAJERO ESPAÑOL POR LA INDIA DEL SIGLO XVI MIGUEL ZUGASTI
LA NOCHE BENGALÍ (A LA SOMBRA DEL TIGRE) FÉLIZ ROIG
EL ÁRBOL DE EUGENIA JAMBOLANA KRISHAN CHANDER TRADUCCIÓN: PERRY ZUTSHI
BIOTECNOLOGÍA EN LA INDIA: UN PORVENIR PROMETEDOR REDACCIÓN
DADI MA KI RASOI Dra. Anju Kumar
VISITANDO NUESTRO PRADESH ANDHRA PRADESH VIAJAR POR LA INDIA CON HOLA NAMASTE
EL SARI MERLYN PATRAO
EL AROMA DEL MANGO JUAN M.ª CALVO
EL HIMALAYA QUE SE CONOCE,
SE QUIERE Y SE AÑORA
JUAN LUIS SALCEDO MIRANDA
MONZÓN
Desde la infancia, su debilidad: salir al monzón, escaparse de casa y absorberlo todo el tiempo.
Borrar así: las penurias, el calor, la necesidad y los deseos.
Esas lluvias empañan la realidad todo se desdibuja en sus tormentosos canales.
ORCHHA
Hasta el lugar llanura verdes plantaciones de trigo, sésamo y lentejas.
Vistosas mujeres trabajan la tierra en saris naranjas, rojos, amarillos, fucsias... Se intuyen sus abalorios bañados por el sol mágicas imágenes que se congelan.
Los bordes salpicados de vacas, cabras, cerdos, humanos agachados: todos desalojan sus heces donde pueden. Las búfalas de agua disfrutan su baño.
Bullicios repentinos de núcleos de poblaciones pequeñas estructuras donde viven, venden, duermen, conviven con las especies, se asean con aguas sucias y se aman en el gran caos estrepitoso.
Orchha nos introduce en su plaza de colores, afectuosa.
RANEH FALLS
Desbordado el río caen violentas las cataratas se besan revueltas las aguas corre el caudal y nos llena de energía.
Atravesamos tropicales senderos empapados en monzón y barro avanzamos con ruidos misteriosos hasta alcanzar el echo-point.
Todo se multiplica en el milagro natural. Una nube de libélulas eclipsa las siluetas.
Cataratas Raneh
KHAJURAHO
Las erguidas palmeras nos protegen frondoso espacio, sonidos exóticos.
Dulces movimientos forman un coro voces y manos nos buscan. Inexplicables sensaciones se agolpan: ya India nos ha conquistado.
Después de un red curry y una Kingfisher volvemos al estruendo habitual del callejeo.
INDIA
Mísera alegre hambrienta multicolor sedienta poliédrica sucia sonora cruda mágica despegada entrañable ácida melosa veloz detenida chispeante... Refugiada en tus banianos me voy sin dejarte te dejo y te llevo a todas partes.
No quiero que mi casa sea cercada con muros por todos los lados ni que mis ventanas sean tapiadas. Quiero que las culturas de todos los países soplen plenamente por mi casa; pero me niego a ser arrastrado por alguna de ellas.
Mahatma Gandhi
fácil es empuñar un arma, un fusil o una bomba, pero qué difícil es demostrar las propias ideas sólo con la palabra, oral o escrita, en paz y hasta con la fuerza del silencio!”
El padre espiritual de la India moderna, en su lucha contra el dominio centenario británico, opuso su sonrisa e inteligencia a la pólvora y la violencia del armamento. ¡Y logró la independencia!
¿Quién puede ser el valiente en la actualidad de jactarse del mismo comportamiento?
Jamás olvidaré su frágil colchoneta, sus inseparables gafas y su latente energía espiritual, que aun vibra allí y puede sentir el visitante prevenido, en su histórica habitación en la hoy pujante y dinámica ciudad de Bombay–Mumbai.
Recorrí la habitación con respeto y curiosidad. Capté la asombrosa humildad que se refleja a través de todos los poros de los objetos allí reunidos en silencio, tal cual los dejara antes de morir tan trágicamente. Sus gafas inseparables son cristales que han visto los problemas y dramas, las injusticias humanas con ojos muy particulares. La sabiduría reflejada en las anotaciones en papeles y cuadernos, las sencillas sandalias de cuero muy gastado. Este era su refugio cada vez que iba a la ciudad, donde las aguas azules del Mar de Arabia bañan tanto costas como conciencias.
Es ahora un monumento histórico mo de la locura que hoy día sacude nacional de la India. No es para al mundo por doquier, y no ha cammenos. A pesar de su trágico asesi-biado desde los mismos albores de nato realizado por el mismo fanatis-la civilización, Gandhi enriquece al
hombre y mujer sensibles que repudian las agresiones y odios, las violencias, al mismo tiempo que sienten dolor y rechazo ante el egoísmo dominante del poder, cualquier fuera su forma y origen.
En la India de la última mitad del siglo XIX, cuando Mahatma Gandhi nacía en 1869 en Porbandar, el vasto país se debatía en corrientes adversas y peligrosas. Inglaterra ya había colonizado la mayor parte del territorio, así como los portugueses aunque en menor escala, quienes se instalaron en la costa oeste hacia Goa y más al sur, con la llegada siglos antes de Vasco da Gama, en busca del “oro negro” de aquel entonces: las especies como la pimienta y el cardamomo.
Franceses y holandeses incursionaban en otros territorios del gigantesco país, en franca competencia –que indudablemente perdieroncon los otros poderes imperiales, entre tupidas junglas con feroces tigres y serpientes venenosas, aldeas perdidas y sus extrañas costumbres, ríos sagrados, desiertos y montañas nevadas. En el siglo XVIII, más precisamente a partir de 1760, la Compañía Británica de las Indias Orientales comenzaba la ventajosa absorción comercial y estratégica, lo que los consolidó plenamente en 1810. Y es en ese período cuando en América del Sur -antes en el Norte-, muy lejos de allí, del otro lado del mundo, atronaban por doquier los gritos y movimientos independistas encabezados por Simón Bolívar.
El mundo clamaba a viva voz por grandes cambios, mayor justicia social, mayor equidad económica, educación y oportunidades por igual, donde todos los hombres fueran libres y no esclavos de gigantescos intereses. Es interesante ofrecer aquí dos puntos de vista dispares, pero válidos, en cuanto a la situación de la India a fines del siglo pasado, para comprender mejor el inestimable valor de la actuación física y espiritual del Mahatma Gandhi. Una del lado británico y otra de un estadista alemán, de las pantagruelescas cortes europeas.
El inglés Virrey Lytton, al escribir una carta a Salisbury, del gobierno británico, con fecha del 11 de Mayo de 1877, señalaba en forma autoritaria que “políticamente los campesinos hindúes son una masa inerte, y si se mueven no es precisamente para obedecer a sus bienhechores ingleses, sino a los jefes y príncipes hindúes, por muy tiranos que éstos sean… Conquistar la confianza y utilizar de modo eficiente a la aristocracia india es, a mi parecer, el problema más importante que tenemos delante”.
Por otra parte, el germano K.A.Wittfegel sostenía: “…en vez de occidentalizar las aldeas indias, los ingleses les impusieron uno de los peores tipos del régimen agrario oriental: propietarios fiscales y ausentes de los lugares de cultivo”.
Debido a la gran presión cultural y política ejercida por el mundo occidental sobre la India y su gente, tan diversa en lenguas y costumbres, creencias arraigadas, el movimiento hinduista, ciertamente, no se sustrajo al revisionismo que caracterizó a todas las religiones no cristianas durante ese siglo XIX.
Se consolidaba, dentro de la clase media hindú, una creciente occidentalización, en formas e ideas. Pero el mundo tradicional se aventuró en tratar de acercar los nuevos valores que iba adquiriendo a los suyos propios, de una cultura y sentir antiquísimo y maravilloso, que incluso el occidental muchas veces no comprendía dado su pragmatismo inculcado. Ni hacía el esfuerzo al considerar la manera de ser y vivir hindú como algo pagano y muchas veces barbárico, en sus altivas creencias del cristianismo occidental.
Tampoco hoy día, se puede decir, comprenden bien el sentimiento hindú, lo que demuestra una irritante falta de conocimiento y conciencia. Los reformadores contribuyeron, en gran manera, a la difusión del pensamiento hindú en Occidente: el idioma sánscrito, tan antiguo como sus múltiples dioses, en atesorados textos literarios, filosóficos e inherentes a su misticismo, cobró nueva vida.
Nombraremos aquí a algunos de los más ilustres –entre muchísimos otros- de los reformadores que trataron con tenacidad y entusiasmo responsable difundir en Occidente el vasto pensamiento de la India: Dayananda Saraswati, Rabindranath Tagore, Ram Mohan Roy, Keshab Chandra Sen, Devendranath Tagore, Ramakrishna Paramhansa, Swami Vivekananda y Aurobindo Gosh.
Ellos trataron de sincretizar la base unitaria del pensamiento religioso y cultural de la India en el Vedanta, como estaba señalado en las tres obras: Brahma Sutra, Upanishad y Bhagvad Guita.
Problemas con los colonizadores extranjeros y sus imperios, los movimientos separatistas y muchos otros como las catástrofes naturales, convierten esos tiempos en el singular amanecer de aquello que comprendían y captaban con lucidez asombrosa los ojos materiales y espirituales de Gandhi.
El mes de enero es muy particular para la India moderna. En ese mes se celebra el Día de la Nación en su aniversario, así como se recuerda el nefasto y trágico asesinato de Gandhi, ocurrido en Nueva Delhi. Gandhi fue cremado según la creencia y costumbre ancestral, rodeado de sendas ofrendas florales. Su asesino era un extremista fanático. El fanatismo destructor crece actualmente en forma alarmante en el mundo entero con sus diversas creencias tenebrosas de odio y mal-dad. Disparó cuatro balazos que lo mataron en forma casi instantánea. Pero antes de perecer en este plano terrestre, Mahatma, rodeado de una gran multitud, exclamó en un susurro lleno de emoción y sentimiento: “HE RAM”. Un saludo postrero, místico y espiritual, a los dioses invisibles que siempre le acompañaron y guiaron en su singular vida.
Trece años después de venir al mundo Gandhi contrajo matrimonio, tal como era la costumbre. No es extraño encontrar en la India a madres de 12 y 13 años. Hoy día Occidente no puede jactarse mucho de estas circunstancias, aunque otras sean las causas sociales.
En las numerosas historias y pensamientos que escribió Gandhi a través de los años, verdaderas memorias, recordó a sus padres quienes eran muy avaros, porque le casaron junto con otras parejas, de un her-mano y un primo.
A los 19 años estudió Derecho en Inglaterra, donde vivió un tiempo con su esposa e hijos. Al obtener su diploma se instaló en Natal, Sudáfrica, donde trabajó como abogado. Allí adquirió celebridad como gran orador. En 1896 junto a su esposa y sus ya 4 hijos, regresó de la India a África luego de unas vacaciones.
Y entonces estalla el drama.
No lo dejan desembarcar. Estaban involucrados los ingleses y los “boers” –holandeses nacidos en Sudáfrica-, debido a su reconocida maestría en defender los derechos de los suyos. Hay muertes, dolor y ofensas. Entonces decide regresar a su amada India, ya transformado y con muchas nuevas ideas e ímpetus. Sus elegantes vestimentas occidentales las cambia por el típico sencillo camisón blanco de sus antepasados. Camina por las calles de ciudades y campos totalmente descalzo. En un año pierde sus dientes. Su piel se torna seca. Trata de convencer a sus compatriotas, por todos los medios, de no emplear la violencia. Ama a su patria. Así entonces logró aunar esfuerzos para liberarla del colonialismo extranjero. A la independencia. Aunque eso posteriormente le costara la vida.
“Desobedeceremos las leyes inglesas con tanta suavidad que alarmados y sorprendidos por esa inercia terminarán por abandonar nuestro país”, señalaba con firmeza y suave autoridad a los cuatro vientos.
Sus penosas y largas huelgas de hambre le dejaron sólo piel y huesos. Predicaba la desilusión a sus amados hermanos hindúes, al crear la fantástica “desobediencia civil”.
Gandhi poseía, sobre todas las cosas, una fe inquebrantable, una voluntad excepcional. Su espíritu lo guiaba entre las tinieblas y dramáticos conflictos que su país vivía a diario. Cada vez más eran los fieles que lo seguían por doquier. Pero al mismo tiempo hacía crecer, como contrapartida, odios y rencores entre muchos otros, tanto nacionales como extranjeros.
Pero pronto comenzaron a temerle.
Gandhi llamaba a su estado de noviolencia como Swadeshi o el “país de uno mismo”.
Invocaba los conceptos religiosos del hinduismo y jainismo, de la Ahimsa o la pasividad, y la Tapasya o el propio sufrimiento. Se volvió célibe –Brahmacharya-, y con ello creció su gran ascetismo. Gandhi parecía, para sus congéneres, casi un dios, en estado de perpetua gracia. Decían que “poseía grandes poderes psíquicos”, y en eso todos los hindúes creen. Utilizaba parábolas religiosas y místicas – ¿les recuerda a alguien?-, símbolos extraídos de Rama y Pralada, conceptos denominados Moksha, así como el desarrollo de las conciencias. Su técnica era llamada Satyagraha.
Era el mensaje puro de la Verdad Única que todo lo puede conquistar.
Miles y miles de seguidores promovían sus numerosas campañas en todo el país. Creyeron firmemente en él. Eran millones de voces que clamaban por libertad e independencia.
Estuve varias veces en distintos viajes en su altar en Nueva Delhi. Escuché su voz, sus discursos casi a medianoche en el Parlamento hindú en Nueva Delhi, el día de la celebración de los 50 años de la independencia, en agosto de 1997, como invitado especial desde Venezuela. Sentí la vibración de su espíritu místico en las cenizas absorbidas por el sagrado Ganges en Varanasi, y en Kanyakumari, donde se unen los tres mares y océanos. Rendí homenaje a un ser iluminado y muy especial, de esos que ya casi no existen en el mundo de hoy, ante su busto en una plazoleta en Caracas invitado por la embajada.
¡Qué fácil es conquistar algo por las armas y qué difícil es hacerlo con la paz! Destruir, antes que construir, es la maldición de la humanidad.
La placa de bronce en su casa en Bombay señala uno de los últimos sitios donde impartió sus gran
des ideas, sus sueños por una India libre y soberana, en justicia, amor y paz. De elevación espiritual y humana.
Un busto del Mahatma se encuentra en la entrada. Al subir unas escaleras angostas se penetra en el mundo tan particularmente humano y mágico de Gandhi, con toda su insólita y profunda sencillez. Muchos libros que incluyen obras de Shakespeare. Su cama, apenas una delgadísima colchoneta sobre el piso de madera. Su almohada, papel y tinta y pluma, una botella de agua y una vela. No se puede ser más frugal.
En 1950 el líder norteamericano, generador de su propio movimiento de liberación para la gente de color, Martin Luther King, dos años después del asesinato de Gandhi, se sintió fuertemente atraído por él y sus principios de la no-violencia. Y hasta parece increíble que el laureado escritor ruso León Tolstoy, de la gran madre Rusia de finales del siglo XIX, influyera en el ánimo del Mahatma con su propia versión de la revolución sin violencia.
Siempre sostuvo ser discípulo de Tolstoy. Y su dogma se extendió por la tierra, aunque vemos hoy que muchos hablan sobre él y sus grandes logros, pero muy pocos, sino ninguno, los que le hacen caso.
Pero el espíritu de Gandhi permanece como un faro de luz en nuestra conciencia humana. Y de ella, nadie puede escapar.
Vivimos con una paz internacional totalmente ficticia, entre constantes guerras en pequeñas escalas. Una época intranquila en este comienzo del siglo XXI nada halagüeño, donde el menor descuido puede señalar el final de nuestra llamada civilización. Aunque tengamos un sistema solar, según los astrónomos de hoy, con 12 o 13 planetas. Si algún día llegamos a colonizarlos, no tengo la menor duda que también exportaremos nuestra propia barbarie.
¡Cuántos Gandhis hacen falta hoy día!
¿Terminó la No-Violencia con su asesinato en 1948? Si el hombre no cambia con prontitud –mañana será tarde-, el dolor y la oscuridad se adueñarán de nuestro planeta, y hará oídos sordos al legado y voz espiritual y humana de Mahatma Gandhi.
la India hay quince instituciones oficiales que imparten cursos de español. De ellas solo dos ofrecen estudios de diplomatura, licenciatura y tercer ciclo: Delhi University y Jawaharlal Nehru University, ambas en Nueva Delhi. El resto de instituciones tienen solo alguno de estos ciclos o imparten español como una asignatura complementaria para estudiantes de otras carreras universitarias. En total, hablamos de unos 2400 alumnos.1
La mayoría de los estudiantes que optan por cursar una carrera de español en las universidades mencionadas provienen de familias de clase media o alta que viven en zonas urbanas. La univer-Muchos de los alumnos se matricu-desempeñan otros trabajos. Esto losidad en la India es gratuita, con lan en español porque han sido hacen para disfrutar de los benefilo cual, en principio no discrimina rechazados en otras especialidades, cios que concede el gobierno indioa los estudiantes con recursos como Medicina o Ingeniería. Lo que a los estudiantes, en concreto, aloeconómicos limitados. La realidad, mueve a estos alumnos es una jamiento gratuito en el campus unisin embargo, es que muchos de clara ambición profesional y desean versitario y manutención a bajolos estudiantes de las clases más acceder a las carreras de más pres-coste. Por último, como es lógico,bajas no finalizan la educación
secundaria o tienen que incorpo-tigio o, en el peor de los casos, a existe otro grupo de estudiantes rarse inmediatamente al mercado una educación universitaria superior. vocacionales que sienten curiosidad laboral, con lo cual, abandonan la Existe también un grupo reducido por la lengua y la cultura españolas oportunidad de obtener una for-de alumnos que permanecen matri-o que la van desarrollando a lo largo mación superior.2 culados en la universidad mientras de su carrera universitaria. Estos son
1Para contrastar y ampliar estos y otros datos que ofrezcamos sobre el tema, Eva González de Lucas, “El español en la India”, Cuadernos del Cervantes, mayojunio 2006, p. 43 y Eva González de Lucas y Rajiv Saxena, Contextos y libros de texto en la enseñanza de ELE en la India, http://www.sgci.mec.es/redele/biblioteca/manila/gonzalez_saxena.pdf 2Aunque la educación universitaria en la India es de alto nivel, el país aún se enfrenta a ciertas dificultades en la escolarización inicial. Genera unos dos millones de graduados universitarios cada año, pero la tasa de analfabetismo es todavía del 25%. Afortunadamente cada vez se realizan más inversiones en el sector educativo. (Información extraída de la entrevista con Nandan Nilekani, publicada en El País, el 2 de julio de 2006.) Sobre las desigualdades en el sistema educativo indio, cfr. Ash Pal, “Reinventar la educación para un mundo inclusivo”, Papeles de la India, nº 33, 2004.
los alumnos que suelen completar los dos ciclos de diplomatura y licenciatura. De entre ellos, los que no se ven atraídos por las oportunidades profesionales que ofrece el sector privado son los que afrontan estudios de tercer ciclo, ya sean doctorados o másters.
Como decíamos anteriormente, el alumnado de español muestra bastante vocación profesional. En los primeros años de carrera reflejan cierta desorientación sobre sus posibilidades laborales en el mundo del español, pero a medida que pasan los años comprenden que el conocimiento de este idioma les abre las puertas de varios sectores económicos. Desde hace 25 años el gobierno de la India ha adoptado una política de liberación económica que ha permitido la entrada en el país de grandes empresas extranjeras que llegan atraídas por los bajos costes, el capital humano y el desarrollo tecnológico. Muchas de estas empresas tienen un amplio mercado en América Latina y, por ello, buscan profesionales con conocimientos de español. Así, un gran número de estudiantes de español optan por esta posibilidad profesional que, por otro lado, les reporta un nivel de vida muy alto.3 Por ejemplo, en Jawaharlal Nehru University el número de alumnos de quinto curso en las últimas promociones ha sido siempre menos de diez, cuando en el primer curso se matriculan veinticinco estudiantes. La mayoría de ellos han abandonado sus estudios a lo largo de la carrera para incorporarse a ese tipo de empresas multinacionales en ciudades como Nueva Delhi, Bangalore o Chennai.
Otra opción profesional muy atractiva es el sector del turismo. Aunque la India recibe mucho menos turistas de los que podría acoger, este sector ofrece trabajo como guía turístico a muchos jóvenes con conocimientos de español. Según datos de 1997 casi la mitad de los estudiantes de tercer curso de diplomatura de las universidades de Nueva Delhi consideraban que el sector turístico era su mejor expectativa profesional.4 Probablemente en los últimos años las empresas privadas hayan empezado a atraer a más estudiantes que el sector turístico, pero, en cualquier caso, estas dos salidas profesionales son las que atraen a casi la totalidad de los estudiantes.
Otras opciones profesionales relacionadas con el español son la traducción e interpretación, el mundo académico o el trabajo en instituciones extranjeras (embajadas, oficinas comerciales, ONG, etc.). Estas profesiones, sin embargo, requieren un dominio del idioma más elevado y no reportan tantos beneficios económicos.
Esta nueva realidad económica no es ajena tampoco al gobierno español. En el Plan Asia para el periodo 2005-2007 se definen líneas de actuación que son coherentes con la situación que hemos descrito anteriormente. Dentro de esas fechas están planeadas alrededor de sesenta actividades de promoción en la India (participación en ferias, misiones comerciales, misiones de estudio, etc.) con un presupuesto de 3,1 millones de euros. Del 18 al 19 de noviembre se realizó en Nueva Delhi un Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial Hispano-Indio con la presencia de don Pedro Solbes, ministro de Economía y Hacienda de España. En 2007 el gobierno español quiere abrir un consulado general en Mumbai que incluya una oficina económica y comercial y otra de turismo. En Nueva Delhi el número de becarios en la oficina comercial se ha aumentado con nuevas plazas para becarios especializados en inversión y periodismo. Del mismo modo se ha creado un puesto en la embajada española para un especialista del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) en cuestiones científicas. La última muestra del interés de nuestro país por estar presente en la India ha sido la visita del presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en julio de 2006. Durante su visita se celebró un encuentro de setenta empresarios españoles con ciento veinte empresarios indios.5
Esta voluntad de aprovechar el desarrollo económico de la India se manifiesta también en el plano cultural. La Embajada de España en la India promueve actividades concretas como jornadas y encuentros culturales, premios literarios, seminarios, congresos, ciclos de cine, traducciones, etc. Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación ha creado ya diez plazas de lectores de español que están repartidos por distintas universidades del país6 y está prevista la creación de dos nuevas plazas. Estos lectores trabajan como profesores de español en colaboración con los profesores nativos y ejercen también cierta labor de promoción cultural, entre la que destaca la gestión de las becas de estudio e investigación MAEC, de las que todos los años se benefician alum-nos, profesores e investigadores indios.7 Desde 2005 hay una sede del Aula Cervantes en la Universidad Jawaharlal Nehru que, entre otras labores formativas y de promoción, organizó la primera convocatoria en la India de los exámenes oficiales de español, DELE, con setenta y cinco alumnos matriculados.8 En 2007 se va a abrir en Nueva Delhi una sede del Instituto Cervantes que se unirá a las instituciones que ya imparten español en la India y, además, contará con la correspondiente programación cultural.9 Al gobierno español le interesa ofrecer una imagen atractiva de la cultura española y promocionar el aprendizaje de español porque todo ello revertirá positivamente en las relaciones políticas entre los dos países y en las
3Cfr. Eva González de Lucas y Rajiv Saxena, Contextos y libros de texto en la enseñanza de ELE en la India, op. cit. 4Ibidem. 5El Plan Asia se puede consultar en la página: 6Jawaharlal Nehru University, Delhi University, Jamia Milia Islamia, University of Rajasthan, Banaras Hindu University, Institute of English-University of Calcuta, CIEFL- Hyderabad, Mumbai University, University of Chennai, University of Pune. 7Para cualquier información sobre las actividades culturales de la Embajada de España en la India, http://www.mae.es/Embajadas/NuevaDelhi/es/home. 8Cfr. Eva González de Lucas, “El español en la India”, op. cit. 9Europa Press, “El Instituto Cervantes abrirá su primera sede india en Nueva Delhi”, El Mundo, 5-7-2006. www.elmundo.es/elmundo/2006/07/05/cultura/1152118878.html.
inversiones económicas de las empresas españolas.
Desde el punto de vista pedagógico, la enseñanza del español en la India tiene un enfoque tradicional. La relación entre profesor y alumno es respetuosa, pero por lo general hay poca interacción. Es sabido que la enseñanza de idiomas requiere un alto grado de interacción entre los alumnos y entre el alumno y el profesor. De igual modo, un ambiente de distensión donde el estudiante pueda experimentar y equivocarse con naturalidad es especialmente positivo.
Por otro lado, como hemos visto anteriormente, el alumno indio necesita adquirir rápidamente para su desarrollo profesional un nivel alto de expresión oral y escrita. Además, tengamos en cuenta que los alumnos indios tienen habitual-mente un conocimiento básico o avanzado de dos o más lenguas (su lengua nativa e inglés, normalmente) y este tipo de poliglotía suele generar interferencias lingüísticas. Estas dos circunstancias, entre otras, requerirían un enfoque comunicativo de la enseñanza de idiomas que todavía no se ha extendido en las aulas indias.10
En cuanto a los materiales, la infraestructura de las universidades suele ser correcta, con bibliotecas, salas de video y laboratorios de idiomas. El acceso a Internet y a salas de ordenadores es mejorable. En lo que se refiere al material del aula, no existe un manual en el mercado que se adapte a las necesidades de la India. Pensamos en un manual cuyo enfoque pedagógico sepa aunar el planteamiento tradicional de la enseñanza en la India con las nuevas propuestas comunicativas. Un manual que adopte una perspectiva india en los contenidos, las muestras de lengua y las referencias culturales. Un manual que sea barato. En la actualidad, no existe ese material y la mayoría de los profesores tienen que arreglárselas con fotocopias de distintos manuales o con materiales elaborados por ellos mismos.11 Es improbable que una editorial española se atreva a lanzar un producto adaptado a ese contexto. Por varias razones. La primera, que todavía no existe un mercado rentable, es decir, un número razonable de compradores potenciales con poder adquisitivo suficiente. En segundo lugar, la interacción entre docentes indios y españoles es todavía incipiente, con lo cual no hay un conocimiento real de las necesidades pedagógicas de ese país ni se han establecido equipos de trabajo eficaces. La única vía razonable sería elaborar un manual coeditado por una editorial española y otra india y elaborado en cooperación por profesores españoles e indios.
El profesorado es la gran baza con la que cuenta la enseñanza del español en la India. Los profesores más veteranos tienen el mérito de haber sido los pioneros y de haber creado departamentos y carreras universitarias de español donde antes no había nada. Su nivel de conocimiento de la lengua y la cultura es muy elevado y su inquietud a la hora de desarrollar actividades culturales (seminarios, traducciones, jornadas culturales, tertulias, etc.) infatigable. La responsabilidad de los profesores más jóvenes es la de dar un paso hacia la modernización pedagógica de la enseñanza. Algunos de ellos ya han recibido formación específica en España (másters y doctorados) normalmente con la ayuda de las becas del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España. Sin embargo, la labor que les queda por delante es ingente, puesto que no resulta fácil introducir cambios en la metodología de enseñanza. A menudo el propio profesor tiene que abandonar actitudes y hábitos pedagógicos adquiridos como alumno, adoptar métodos que ha aprendido en un contexto occidental y afrontar la sorpresa ante el cambio de la mayoría de sus alumnos. Las pocas experiencias que se han realizado demuestran que el alumno indio, superada la sorpresa, muestra interés por la nueva metodología y se siente cómodo con las dinámicas planteadas.
El español en la India seguirá avanzando porque cada vez más estudiantes y más instituciones muestran interés por él. La renovación pedagógica es una de las tareas pendientes. La independencia académica e intelectual, otra. Es muy razonable que los estudiantes sientan interés por aprender una lengua para acceder a puestos excelentes del mercado laboral. Es peligroso también que las modas turísticas y los intereses de las empresas multinacionales marquen el ritmo y el estilo de vida de las nuevas generaciones. Cada estudiante indio de español podría reflexionar sobre las posibilidades que le ofrece este idioma como vehículo de comunicación y conocimiento.
Afortunadamente para los hispanohablantes el español es hoy en día un idioma que permite comunicarse con 380 millones de personas repartidas por más de veinte países del mundo. El conocimiento de esas culturas y esas tradiciones, así como la interacción y el intercambio de ideas con los individuos que las representan pueden reportar excelentes beneficios para todos los implicados: ampliación de la perspectiva vital, desarrollo del sentido crítico y de la capacidad para elaborar propuestas transformadoras, no solo en el ámbito económico sino también, o sobre todo, en los ámbitos político, social, cultural y educativo.
En una conferencia ofrecida en noviembre de 2003 como parte de las UGC’s Golden Jubilee Lecture Series, el profesor Yash Pal explicaba algunas de las implicaciones del concept